Daniel 3:1–30
El horno de fuego
Nabucodonosor construye una estatua de oro de veintisiete metros de altura y ordena a todos los funcionarios que se inclinen cuando suene la música — bajo pena de ser arrojados a un horno ardiente. Sadrac, Mesac y Abednego se niegan. Furioso, el rey calienta el horno siete veces más de lo normal. Los soldados que los arrojan son muertos por el calor. El rey mira adentro y ve cuatro figuras caminando desatadas en el fuego — «y la cuarta tiene el aspecto de un hijo de los dioses.»
— Lectio —
El horno de fuego
❦
Daniel 3:1–30
1
El rey Nabucodonosor mandó hacer una estatua de oro, de veintisiete metros de alto por dos metros y medio de ancho, y mandó que la colocaran en los llanos de Dura, en la provincia de Babilonia.
←→ navegarG índice⌘ consola